Hoeman

Escribo con la desazón de que el Madrid haya empatado al Valencia en el descuento. Un partido que estaba prácticamente en el bolsillo, lo que no debería enturbiar la valoración del equipo. Si bien es cierto que en los primeros 15 minutos el Valencia esperó atrás las acometidas de los merengues -con disparos lejanos, como en su momento el Barcelona, esta vez sí atajó Jaume Doménech-, a partir de entonces los che se deshicieron de la presión y fueron mejores, también tuvo las ocasiones más claras. Sin excederse, pero cada vez mejor colocado sobre el terreno. La segunda mitad fue de principio a fin (salvo el descuento) del Valencia, que dominó con y sin balón; nada más comenzar un robo de Soler, pase al primer toque en profundidad de Rodrigo -que estuvo desacertado en la decisiones cara a puerta- y Ferran corre al espacio y dispara para que salve Courtois, muy rápido y atento para salir y tapar espacios, y el mejor del Madrid. Había mucha intensidad, muchas aproximaciones, aunque poco acierto en los últimos metros. Celades realizó un cambio ofensivo sacando a Vallejo por Jaume Costa, y en una jugada de gran acierto colectivo (Parejo hacia arriba en largo nada más recibir cuando estaba presionado, Ferran controlando y dando de primeras, Rodrigo avanzando con balón y dejándosela a Wass en el momento propicio en velocidad, Soler llegando al pase atrás del danés). Fueron éstos grandes minutos de Parejo, robando y jugando a pocos toques, y de su lugarteniente Coquelin. Hubo más llegadas de los che aunque con poco acierto en los minutos finales. A posteriori, con el resultado sabido, es fácil criticar, pero creo que Celades se equivocó sacando a Ferran para dar entrada a Diakhaby. Ya no por ser un cambio defensivo, sino porque actualmente Ferran es el jugador más determinante del equipo (aunque le falte algo de regularidad), cada vez que la toca transmite la sensación de que puede pasar algo diferente. Y no me vale su juventud e inexperiencia como excusa, porque joder, es el mejor extremo (?) del mundo.


Sergi Calvo

Ningún reproche, nada que objetar más que la amarga sensación de recibir un empate en la última jugada del añadido. Es frustrante y la sensación de rabia e impotencia es tremenda pero no puede (y no lo ha hecho) condicionar en absoluto el aplauso y reconocimiento a unos jugadores y un cuerpo técnico que hoy, una vez más, han estado más que a la altura de las circunstancias y se han vaciado en el campo.

Y había excusas, había coartada de sobra, pero el equipo ha competido y dado la cara hasta el pitido final.

Empezó el Valencia algo desubicado e impreciso en la salida rápida a la contra. Fueron, ciertamente, veinte minutos de superioridad madridista y de sensación de inferioridad evidente. No obstante, como en un potenciómetro, el Valencia fue poco a poco equilibrando la balanza, acabando los primeros cuarenta y cinco minutos con un duelo ya equilibrado y siendo superior en amplias fases de la segunda parte.

El equipo fue moviendo piezas, una tras otra, en el momento adecuado y con la irreprochable actitud de un equipo que lleva una impecable racha de orgullo… y un cuerpo técnico, liderado con Celades que ha sacado el doctorado express. El Valencia tiene en andorrano, un entrenador mayúsculo.

Otra vez los once jugadores han estado a la altura y se hace imposible destacar a uno sólo sobre el resto.

Sí, es evidente que da mucha rabia este empate final. Pero queda un consuelo: todos hubiéramos firmado esta resolución hoy y nunca en Amsterdam.

Pd.Y ahora Valladolid, un último esfuerzo antes de un más que merecido y necesario descanso.


 

Lobo

Qué pena. En el VCF-RM más soso que recuerdo en años y años, volaron dos puntos in extremis cuando ya celebrábamos la victoria. Una pena, sí. Pero si ponderamos la cantidad ingente de bajas, que Celades, que merece los mayores elogios, tiene que reinventar el once cada partido, el ambiente que algunos quieren crispar, que otra vez es el equipo el que tiene que animar a la grada de animación, el mundo al revés, y todo el cúmulo de dificultades que afronta el club dentro y fuera, la victoria era casi un milagro. Pero estoy seguro que casi todos habríamos firmado un empate antes, así que, aunque haya sido cruel perder en el instante final, no se puede poner reparo alguno.

La primera parte fue curiosita. Un RM plano, apático y pensando que iba a ganar solo con posesión y el escudo, y un VCF muy conservador, aculado atrás ante el rondo infinito del rival, muy inocente por momentos, incapaz de solventar la presión las pocas veces que han conseguido el balón, y sin bandas, especialmente una banda derecha con Costa y Wass de agujero negro. La segunda algo cambió. Se adelantaron líneas o se puso más empeño, no mucho más realmente, pero sí el suficiente para conseguir equilibrar la balanza y alguna ocasión ante Courtois. Los cambios de Zidane no ayudaron gran cosa a su equipo, y el VCF empezó a creérselo hasta conseguir ese gol de Soler que ponía el partido en órbita y los 3 puntos más cerca. De ahí al final el VCF quiso y supo conservar, aunque aún tuvo una ocasión de oro que incomprensiblemente no anotó. Y justo en el último suspiro una jugada de mala suerte o yo qué sé hizo que quedara el balón muerto en área pequeña para que Benzema la enchufara y adiós al subidón. Lástima, al Valencia parece que le cuesta saber jugar los minutos que ya no se deben jugar. Oficio. Es lo próximo a implementar por Celades. Bueno, una pena, pero si se consiguen los 3 puntos ante el Valladolid el empate será bueno. A por los de Pucela con determinación y la cabeza bien alta. Y no hay más. Amunt!


 

Jomi Lavarías

Si el final del partido hubiera sido al revés nos habríamos ido a casa felices y contentos por el punto logrado in extremis. Pero ha sido al contrario y la sensación, siendo el mismo punto ganado y teniendo el mismo valor, es que nos hemos ido de Mestalla jodidos. Porque teníamos los tres puntos en el bolsillo y en una jugada, probablemente mal defendida por el desconcierto que provoca que el equipo contrario meta diez tíos en tu área, a balón parado y aislada en la segunda mitad te empatan en el descuento.

El partido comenzó con un Valencia muy metido atrás y con enormes dificultades para sacar el balón jugado. Una constante esta temporada. En ese periodo del partido, unos quince minutos, el Madrid acababa todas sus jugadas. Poco a poco ese dominio se fue diluyendo y el Valencia equilibró el partido.

La segunda parte comenzó de manera totalmente distinta. El Valencia dominó, jugó al fútbol, todos los problemas que tenía moviendo la pelota se desvanecieron y el equipo empezó a jugar de forma muy fluida y rápida, asumiendo el control del partido por completo. Marcó un gol y bien pudo hacer alguno más, sobre todo en esa última jugada de Manu Vallejo, justo antes del empate, que sacó Courtois. Gran segunda parte del Valencia.

En definitiva, buen punto que será muy bueno si el sábado próximo se gana en Valladolid. Contento por el juego, por la actitud de los jugadores, nada que reprochar, por la ambición mostrada y porque las sensaciones son inmejorables. Este equipo puede ir a más. La simbiosis Celades-futbolistas sigue progresando.

Amunt!!


 

 

 

 

La fotografía que ilustra el artículo es propiedad de www.valenciacf.com

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