El VCF naufragó en Vallecas pero acabó salvando los muebles con un empate que permite mantener la 4ª plaza. Así lo hemos visto en Café Mestalla.

 

VCFRAY

JomiLavarías

Ya estoy viendo como el sábado twitter se va a  llenar de mensajes del tipo: «de madridista de toda la vida, desde chiquitito, oiga». Esta va a ser una de las consecuencias del mal partido que hoy el Valencia ha jugado en Vallecas. Dependemos de nosotros mismos para entrar en Champions, pero necesitamos la ayudita del Madrid, eso es así.

Viendo el desarrollo del partido doy hasta como bueno el punto logrado. Hemos podido ganar, sí, sobre todo por unos buenos primeros veinte minutos donde, de nuevo, ha vuelto a fallar la puntería. Pero también hemos podido perder, porque tras el error de Alves (no vayamos a matarlo después del temporadón que se está cascando) el equipo se ha descompuesto por completo en la primera mitad. Han habido jugadores que han desaparecido por completo y aún a pesar de que el Rayo no haya hecho un gran partido, el punto se nos ha podido escapar y ahora sí estaríamos lamentándolo de verdad. Pero es que el arranque de la segunda parte no ha sido mucho mejor, ni el hecho de que el Rayo se haya quedado con diez ha servido para que el equipo diera la talla en un partido tan importante para el devenir liguero.

Lo de Rodrigo merece comentario aparte. La nefasta temporada que lleva hoy ha llegado a su culmen. Negado cara a puerta y expulsión absurda. No voy a entrar en si es justa o no, pero su gesto es mas que evitable y encima con lo que nos estamos jugando.

 

Arias4ever

«Vaya, han elegido atacar en la portería donde da el sol..», en ese momento no le di importancia…

Yo he salido del campo con la impresión de que a pesar de todos los errores, hemos merecido ganar.

El equipo arrancó bien, llevando la iniciativa y creando cierta sensación de peligro hasta el churrigol del Rayo. Mala suerte la de Alves, 5 minutos después la portería valencianista ya estaba en sombra. A partir de ahí, la nada. Nos venimos abajo y acusamos el mazazo más allá de lo entendible.

El Rayo no había hecho nada, y tampoco hizo mucho más. La entrada de Soso y sobre todo, la expulsión y el golazo de Parejo dieron un vuelco a la situación y la victoria parecía posible, hasta la expulsión de Rodrigo, de la cual no me enteré.

Se diluyó la reacción, Alves nos salvó y a pesar de todo tuvimos ocasiones para remontar .

Individualizando un poco; horrible Rodrigo, Enzo lo poquito que hace, siempre es con sentido… pero es tan poco. No entiendo que sea Otamendi el que casi siempre tenga que sacar el balón de atrás. A Negredo lo vi muy out. A Parejo lo salva el gol.

Destacar que en el calentamiento y al terminar los jugadores y Nuno agradecieron la presencia de la afición. Poco más, bueno… lamentable la gente del Rayo, y no lo digo por los Bukaneros.

El domingo, con más 3.

 

Drakul

Esta vez tocó ver a mister Hyde con la camiseta naranja del Valencia. En un partido de locos, un error de Alves estuvo a punto de costarnos la temporal plaza Champions, un error del árbitro nos la devolvió y un error de Alcacer en la última jugada nos impidió mantener la distancia con el Sevilla. Un terrible partido del Valencia, a la bajura de los disputados en los campos del Deportivo y Levante.

Parejo y Andre nunca tomaron la manija del partido, nunca resolvieron las dudas del juego y cometieron múltiples errores no forzados. Negredo nos hizo olvidar los maravillososúltimos minutos del partido anterior para recordarnos ese delantero fondón.

Lo mejor del partido es el resultado, porque hoy pudimos y hasta tal vez «debimos» haber perdido el encuentro. La suerte nos ha sonreído por primera vez en toda la temporada. Que así siga hasta el final para poder disputar la plaza Champions.

Si he de buscar un ápice de optimismo, puedo achacar lo ocurrido a que la empanada monumental tras el gol es debido a la edad de nuestros jugadores. Si el fútbol es un estado de ánimo, la presión en chavales tan jóvenes pone muchos kilos en las piernas. Y de días como el de hoy, se aprende.

 

Lobo

No sé ni cómo empezar. Creo que reconociendo que no tengo malditas ganas de hacer esta crónica ni pensar más en este partido. Lo reconozco, estoy de bajón. Solo me apetece aferrarme a la 4ª plaza que aun mantenemos y olvidarme de todo lo demás. Pero haré un pequeño esfuerzo.

El VCF comenzó en Vallecas como lo hizo hace muy poco en el Camp Nou, dominando, jugando muy bien, llegando a área rival sin esfuerzo… y fallando ocasiones casi clamorosas, de esas que no se pueden fallar si los rivales te tienen tan apretado. Sin embargo, un fallo excusable por el sol pero no por eso menos garrafal y sorprendente de Alves, puso al Rayo por delante y mandó al carajo las buenas sensaciones. El equipo quedó tan tocado que ya nada fue igual. Solo ya en la 2ª parte el VCF consiguió, con trabajo y una fe encomiables, volver al partido y creer que podían ganarlo a pesar de todo. Una falta al borde del área propició una expulsión quizá injusta al Rayo y el gol de Parejo de falta directa (ya era hora, por cierto). Y cuando todo parecía ponerse de cara y todos empezamos a barruntar la victoria, Toño, en un alarde de marrullería y malas maneras, agredía alevosamente a Rodrigo, que respondía de forma mucho menos agresiva pero bastante estúpida. El árbitro, con un par, decide expulsar a Rodrigo y dejar sin castigo a Toño, que tuvo que reírse bastante visto lo mucho le habían rentado sus malas artes. Igualadas las fuerzas de nuevo el partido se convirtió en una lotería en la que ambos pudieron ganar y perder.

Empate justo visto lo visto. El VCF no mereció llevarse los 3 puntos ni volverse sin ninguno. Una decepción en toda regla. Al menos mantiene la 4ª plaza gracias al goal average. Sobre lo que pueda pasar en próximas jornadas no tengo ganas de especular. El margen de error se ha esfumado y la UCL se ha puesto muy, muy complicada. Solo vale ganarlo todo y, en este momento, dudo que el VCF esté en condiciones de lograrlo. Pero en fin, tampoco los demás van a ganarlo todo. O si?

 

jamacuco

A estas alturas de la temporada poco nos sorprende ya en el juego del VCF. Pienso que están meridianamente claras sus virtudes y sus carencias. Virtudes como la contundencia defensiva o la tremenda calidad de un puñado de jóvenes jugadores (Gayà, Alcácer, Gomes, Mustafi) pero que a cuatro partidos del final de la liga no han conseguido tener a tiro el objetivo marcado; ahora tan solo es cuestión de un poco de acierto en un momento determinado o una decisión arbitral la que va a decidir el cuarto clasificado.

El partido del VCF ante el Rayo en Vallecas define bien a las claras, a mi entender, las carencias que tiene el equipo y que han determinado que la Champions casi sea una moneda al aire, y que puedo resumir en el acrónimo CCC (siguiendo la estúpida moda de la prensa madrileña al respecto): Concentración, contundencia y carencia de liderazgo.

Ha faltando concentración. No es de recibo el gol encajado por Alves o la expulsión de Rodrigo en un momento clave. De igual manera que se falló en el primer minuto del partido contra el Barça. O en Bilbao. O la primera parte contra el Villarreal, por recordar los partidos más cercanos. Un equipo que quiere ser campeón no puede perder tan fácilmente la concentración.

Ha faltado contundencia. Sobre todo en la delantera. Las paupérrimas cifras de nuestros delanteros chirrían con solo verlas. Las oportunidades falladas claman al cielo, incluso en partidos que hemos ganado holgadamente. Un equipo que quiere ser campeón no puede ser tan inocente cara a puerta, mucho más en partidos donde te juegas la temporada.

Y finalmente creo que hay una carencia de liderazgo sobre la hierba, regada o no, donde el VCF practica su fútbol. Aunque la mirilla tendría varios objetivos, apunto a Parejo sobre todo, no me escondo. Pienso que el equipo tiene un motor que se gripa con facilidad, que le faltan muchos caballos de potencia y que su tran tran sólo es suficiente en contados partidos. De mala leche ya ni hablamos. Como el gran sabio Luis Aragonés le vino a decir más o menos a Fernando Gómez Colomer «no necesito sus goles necesito su juego», Nuno debería haber cogido el toro por los cuernos y haberle pedido otra cosa aparte de goles. O quizás haber traído en enero algo mejor que Enzo para esas tareas. Un equipo que quiere ser campeón no puede tener este mediocentro titular.

 

Toni Calatrava

Hace bastantes años escuche a un entrenador italiano decir una frase que es una verdad suprema en el fútbol: «Es más importante no cometer errores, que jugar bien». La verificación de esa ley no escrita, una vez más, en el atardecer de Vallecas de ayer.

Minuto 19, Diego Alvés se come un tiro fácil desde treinta metros de un defensor rayista; durante casi media hora el equipo desaparece del campo. Minuto 74, Rodrigo devuelve una agresión del portero vallecano, de manera estúpida e infantil hace  perder la superioridad al VCF. El tramo final se convierte en un alocado correcalles que por rara casualidad, termina 1-1.

Esos dos momentos resumen el partido, un VCF que sale con intensidad, llega bien -aunque una vez más, sin acierto dentro del área-, se desmorona por situaciones puntuales. Síntomas de equipo todavía poco horneado, en construcción, se adivina que el punto necesario de madurez colectiva está por llegar.

Veremos si el tiro en el pie que nos pegamos ayer tendrá consecuencias a finales de mayo, porque en este momento dependemos en buena parte de lo que los rivales del Sevilla puedan hacer. Nos toca ganar al Eibar y ver que pasa en Nervión. Si sucede lo peor, que gane el Sevilla, es muy posible que condicione el partido siguiente de un Madrid que pensará en Champions si se ve a cinco puntos del primer clasificado.

Nada está perdido, pero el margen de error pasa a ser cero.

 

Mario Selma

Una jornada menos, una piedra más. El Valencia se quedó sin megas en Vallecas, abortando la descarga directa del ‘Zadok the Priest’ y la confortabilidad de un verano sin el trasiego de una previa envenenada. Quedaba lejos, ahora remoto. Pero seguimos vivos y coleando en la consecución del objetivo cardinal, aunque ya sin cartuchos a los que echar mano.

En pleno crepúsculo liguero el equipo ha evolucionado su filosofía de juego, dando un paso adelante que, paradójicamente, le está lastrando la tan rutilante media de efectividad. Cuanto más se genera, más se perdona. Y en dicha maldición se cuela el invitado forastero en el momento crucial; la vacunación inesperada de un rival menor. Se puede hablar sin medias tintas, como si de una sentencia firme se tratara, de la inoperancia ofensiva de un ataque costoso y poco resolutivo, que no está a la altura. Al Rayo, equipo más goleado de toda la Liga, solo pudimos perforarle la red a balón parado y con el favor del árbitro -guarden en el cajón aquello de la mano negra-, lo que aumenta de modo exponencial la desesperación de los ya de por sí atribulados delanteros. La pescadilla que se muerde la cola.

Aún con todo eso, un calendario con leve ventaja, los deberes hechos durante la temporada y un bloque sin fisuras en su principal virtud, son suficientes condimentos para pensar que no dejaremos escapar la, para mí, exigencia mínima para este Valencia.

Hoeman

En los últimos partidos fuera de casa el Valencia está aquejado del síndrome Rodrigo: no marca ni al arco iris. Pese a la evidente calidad de los jugadores, falta juego combinatorio retardado, es decir: mezclar mejor posesión y contraataque, juego al pie y al espacio, acciones individuales y colectivas. Pese a ello, es de alabar la presión adelantada del equipo y en ciertos momentos, la actitud defensiva del conjunto. Sin embargo, el portero ALves no casa bien con esta filosofía de juego (debe ir más adelante, estar atento al juego, mejorar táctica y técnicamente, etc.), además suya fue la cantada (carencia técnica) que permitió al Rayo adelantarse y dejar grogui a los che hasta prácticamente el descanso. Si bien ningún jugador estuvo lúcido, tuvo que ser el jugador clave de este equipo (por encima de cualquier otro, incluidos Otamendi o quien quieras) quien primero estrellara un disparo en el palo y después marcara tras saque de falta. Leo muchas críticas hacia Parejo, que ayer no tuvo su día más acertado, pero me parece evidente que las actuaciones del Valencia están sustentadas en su figura: lo que en ningún caso debiera ser demérito del propio Parejo, en todo caso de sus acompañantes.

Seguimos cuartos pero con cierto grado de ahogo. Pocos fallos se pueden permitir a

 

 

 

 

 

La fotografía que ilustra el artículo es de @valenciacf

Un comentario en “RAY 1 – VCF 1 | Entre los errores y la mala suerte Los aficionados del Café Mestalla analizan la victoria del Valencia CF ante el ???

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