Jomi Lavarías

Hoy había que ganar sí o sí. Daba igual la forma, si jugando bonito o feo, pero había que ganar. Y se ganó.

La consigna era clara. Cerrar la sangría atrás y tratar de marcar en las pocas oportunidades que se sabía de antemano que se iban a tener. Y el guión que Bordalás llevaba en la cabeza se cumplió a la perfección. Impecable.

Un Valencia sólido en defensa, comprometido, solidario, mordiendo en cada duelo como lobos, fajándose en todos los uno contra uno. Y así todo es más fácil. En la primera mitad la única oportunidad que se tuvo, para adentro, demostrando Hugo Guillamón una clase en la definición fuera de lo normal. Las jugadas a balón parado debieron ser más incómodas para el Villarreal, pero ahí, en los 6-7 córners que tuvimos no les hicimos ni cosquillas. Perfecto Cillesen en la única jugada que tuvo que intervenir en todo el partido.

En la segunda, el Villarreal facilitó la labor al Valencia. Su desespero y las prisas fueron pan comido para un Valencia mucho más aguerrido y más aún con el segundo gol logrado por Soler. Solo era cuestión de que pasara el tiempo y de que se jugara lo menos posible.

El Valencia de Bordalás fue más Bordalás que nunca. Este partido debería servir como trampolín para el resto de temporada, aferrándose a este estilo e ir perfeccionándolo si cabe aún más. Jugar a lo que uno quiere que se juegue, Bordalás style.

Amunt 4ever.


 

Sergi Calvo

Solamente un detalle escapó del guión soñado en esta tarde-noche plomiza en Mestalla: El segundo gol de Soler. ¿Por qué?, pues porque Bordalás planteó el partido que tocaba, que el equipo y la afición necesitaba: arrimaditos atrás, tirar de oficio, taparnos las carencias mutuamente, trabajo colectivo, trabajo crudo, trabajo incansable, trabajo… y salir a la contra, que la corra El Piojo Guedes. 1-0, sufrir y a casa.

Esa nos la sabemos, nos la sabemos muy bien. Algunos la aprendimos con Victor Espárrago, otros con Héctor Cúper… y otros, hoy en el banquillo visitante, no lo aprendieron nunca. Es el Valencia que gusta, es el Valencia que gana y escribe su memoria en letra mayúscula. Bordalás lo sabe, el equipo estaba (y sigue aún) zozobrando con dudas y miedos… pues fácil: líneas juntitas, portería a cero, apretar puños y dientes y… ganar.

Porque el Valencia sufrió para ganar, trabajó y se dejó la piel en cada pelota, con sus carencias, con sus dudas, pero con un plan, un plan que muchos nos sabemos de memoria y que Bordalás debe tener claro que es el camino… seguramente el único.

Muy bonito y admirado el Vila-Real, el equipo de tot un poble, orgullo patrio:

2-0.

Aunque el 1-0 también nos valía. Mira tú.


 

Peris

Victòria balsàmica que dirien els clàssics. De les que abracen a la grada amb els jugadors. De les del principi de temporada. Amb un entrenador que, al vore que els resultats no ixen, prova coses. Modifica el seu patró. I ha eixit bé. La mà salvadora de Cillessen que falca els fonaments. La sang gelada d’Hugo al definir. La sang calenta d’Hugo al celebrar. Nosaltres som el Valencia CF. I una segona part on poc ha fet el Villarreal, més enllà de tocar, tocar, tocar, per a no fer res. I Soler, vestint-se de Mendieta altra vegada. Dos de la casa. La propietat i la presidència, que no entenen res, pensaran que es la Youth Policy, guanyant davant els Parejo, Coquelin i Capoue, l’etern desig de l’anterior entrenador. Ni idea tenen. Estes coses passen perquè l’ADN i el jugar davant la teua gent motiva. I amb més inversió, mes volguts seran tots. Però no volen saber-ho. Disfrutem de la victòria. S’ho mereixem nosaltres. S’ho mereixen els jugadors. S’ho mereix el cos tècnic.


Lobo

Al fin victoria en un partido intenso y muy trabajado por el VCF que consiguió anular la creación del VILL a costa de renunciar a la propia, muy limitada en todo caso. Bordalás replanteó el centro del campo añadiendo un hombre más, y ordenó cerrar filas y echarse atrás para ganar solidez a costa de no dominar ni generar prácticamente ocasiones. Yo pedí algo así tras la derrota ante el Betis, y no porque sea muy listo, sino porque era obvio, así que me ha parecido muy bien. Había que intentar volver a principio de temporada y a aquel equipo aguerrido y rocoso al que no era fácil meter mano.

El plan salió bien gracias a una genialidad de Hugo Guillamón, al que desde aquí propongo para delantero, puesto que su tranquilidad frente al portero es tan de agradecer como difícil de digerir esa misma cachaza en medio campo cuando casi se recrea en sus huevazos arriesgando, para mi, demasiado. En todo caso golazo, y espaldarazo para el chaval, y yo que me alegro.

El rival, el Villarreal del cantamañanas de Emery y esos jugadores que vistieron la camisola del murciélago, ha sido pinturero pero insulso, han hecho más faltas que el VCF pero le han pitado menos, y no han tenido profundidad ni generado ocasiones. Gracias sin duda al planteamiento de Bordalas y también a algunas sorpresas como Hélder Costa, que ha convencido, y al desempeño de todos los nuestros, que se han vaciado. Bien, así sí, es el camino. Amunt!!


 

jamacuco

Serio partido por parte valencianista que dejo inoperante al equipo del cacique de estas tierras. Bien posicionados y con intensidad, los de Bordalás apenas dejaron resquicio a las alegrías atacantes rivales, muy diferente a lo ocurrido en los últimos partidos. El equipo se comportó como eso, un equipo, y de forma solidaria y ordenada le fue comiendo la tostada a un timorato equipo de la Plana. Quizás ayudó el pequeño cambio de sistema, un 4-1-4-1, actuando Guillamón de ancla y enlace entre defensa y centro del campo que se mostró más solvente que en anteriores encuentros. La defensa muy seria, en la que destacó una vez más la labor del capitán Gayà, un líder que sobrepasa ya, y en mucho, su labor sobre el césped. Arriba quedó solo Guedes, intentando pillar contras con velocidad ayudado por las incorporaciones de Helder Costa y Marcos André por bandas, que no brillaron pero se mostraron muy participativos en labores defensivas de equipo. El primer gol vino después de una espectacular parada de Cillessen a un cabezazo de un saque de córner. En la jugada siguiente, Guillamón completó un gol de excelente factura haciéndole una vaselina al portero rival.

La segunda parte fue por los mismos derroteros: seriedad y solidaridad, sin dejar jugar al rival. Fruto de una jugada por banda vino el penalti a Foulquier (buen partido el suyo también) que sentenció el reaparecido en la segunda parte Soler. Y poco más. El VCF sacó oficio, no como en otras ocasiones, y congeló el encuentro en los siguientes 20 minutos más los 8 de añadido, dejando con un palmo de narices a los del equipo del régimen.

Mención especial merecen los aplausos que recibió el exjugador Parejo, no al principio o al final del partido (ahí que cada cual haga lo que quiera), sino cada vez que se acercaba a los córneres o bandas a realizar algún saque. LAMENTABLE que en tu estadio perjudiques a tu propio equipo por intereses espurios. Hay gente que ha perdido el norte, envenenada por mucho salvapatrias de boca amplia, pecho de latón y telarañas en los bolsillos. Mestalla, mi casa, nuestra casa, cada vez es un centro de masaje y “wellness” para ciertos “ex” que se avienen a la cruzada salvadora (pero sin dinero) con la que nos tienen torturados algunos “valencianistas de bien”.  A punto he estado de no ir a MI estadio y tomarme unas semanas de vacaciones futboleras de tanta agonía malsana que se respira en el entorno… Pero si los ineptos, indignos y arrogantes de Meriton no lo han conseguido, ¿lo va a hacer esta tropa de esgarramantas? Pues va a ser que no.

Amunt!!


 

 

La fotografía que ilustra el artículo es propiedad de www.valenciacf.com

 

 

 

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Un comentario en “VCF 2 – VILL 0 | Back to basics Victoria peleada y muy merecida ante un Villlarreal de Emery más aparente que eficaz, que cayó en la trampa de Bordalás. Así lo hemos disfrutado

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