Jomi Lavarías

Hoy en Ipurúa el Valencia se disfrazó de Eibar ante el Eibar. Y claro, el partido se convirtió en un festival de «patapum p’arriba» Y el Eibar, el de verdad, se sintió muy cómodo. Sin centro del campo en ninguno de los dos equipos, los armeros tomaron el control del juego, se sintieron como pez en el agua. Mientras, a su vez, Soler, el en teoría encargado de generar fútbol en este Valencia, acabó con tortícolis de ver pasar el balón constantemente por encima de su cabeza. Y el partido discurrió sin apenas ocasiones en ambas porterías.

Pero algo ha cambiado en este Valencia. Segundo partido consecutivo que ya no encajas en los primeros 20-25 minutos por salir empanado. Hoy el empanamiento vino en los 20-25 minutos finales, al igual que ante el Atlético, que se perdió muy al final. Se pudo perder y se pudo ganar. Ellos apretaron bastante más que nosotros pero el balón al palo de Racic y sobre todo, la clarísima ocasión del exfutbolista Gameiro en el último minuto nos pudo dar una victoria importante, pero no. Y casi doy gracias por el punto obtenido.

13 puntos de 36 posibles. Vergonzosa puntuación. Vergonzosa.


 

Empate que sabe a muy poco, pues el Valencia soñaba hoy que tres puntos que sirvieran de impulso para los próximos meses y definición en la tabla pero que, sin embargo, tras la cosecha de una única unidad, hace que los nuestros permanezcan en tierra incógnita una semana más.

Intentó el Valencia ser sólido atrás y salir a la contra con la máxima velocidad posible. Consiguió medianamente lo primero pues el Eibar, exceptuando tal vez los minutos finales del partido, apenas inquietó la portería de Jaume. Cabe, no obstante, la duda si la aparente solidez defensiva fue mérito de los nuestros o falta de definición eibatarra hacia los proyectos esbozados por un inquietante siempre Bryan.

La segunda parte del plan de Gracia no funcionó en absoluto, apenas contras que no pasaban del segundo pase y constantes pérdidas o pases a la nada, fácilmente defendibles hicieron que, más allá de la habitual pelea y brega, el trabajo de Vallejo Y Maxi haya sido totalmente infructuoso. Hoy el centro del campo estuvo inédito y las bandas poco más aportaron.

Al final, resultado justo, pese a la inquietud final por el último arreón de los locales y un nuevo mano a mano desperdiciado por Gameiro ante un sensacional Dimitrovic que es, sin duda, uno de los mejores porteros del fútbol europeo.

Seguimos en tierra de nadie, con una plantilla, hoy se ha visto, extraordinariamente limitada a, no llega, once jugadores apenas. Con esto hay que trabajar para obtener resultados que, al menos, hagan avanzar por esta complicada travesía en la que nos hallamos.

 

Pd. Hablando de trabajar: sorprende bastante la jugada de centro de faltas laterales con dos o tres amagos… es sin duda muy resultona y curiosa, pero todas ellas han acabado con fuera de juego de los nuestros (Mangala parece el especialista en el tema). Esa pizarra deberá ser recalibrada porque, así ejecutada, difícilmente cuela en prebenjamines.


 

Lobo

Empate y gracias. Partido serio del VCF en Ipurúa, pero feo y pesado, con reparto de puntos seguramente merecido. El VCF, a falta de calidad y confianza salió a igualar al Eibar en actitud y lucha. Y lo hizo, y además les igualó en cuanto a inofensividad y patanismo ilustrado. Dos equipos limitadísimos.

No salieron mal los nuestros, sin mucha presión pero bien replegados buscando no incurrir en los errores habituales, aguantar la portería a cero e intentar enganchar un contragolpe. Lo primero salió, lo segundo ni una sola vez. Por lo visto pasarse el balón con cierta calidad es complicadísimo, y no digamos filtrar balones o buscar las espaldas rivales. Un solar la creación de este VCF. Y eso que Soler se mata el hombre a trabajar, pero sin esa chispa creativa que creo que tiene pero pierde en el trabajo a destajo, y Racic, que aunque crece a ojos vista, no es creativo. La segunda parte no mejoró nada, y los cambios menos, y a punto estuvo de empeorar en el arreón final del Eibar que cercó el área de Jaume y porfió por llevarse una victoria que no consiguió. El VCF en todo el partido solo tuvo una gran ocasión a disparo de Racic y otra clarísima al final que desperdició Gameiro chutando al muñeco. Y es que algunos jugadores como Yunus, Guedes o Vallejo se vaciaron en el esfuerzo pero no llegan a mínimos para crear peligro, y no digamos Jason o Gameiro, que no están ni para segunda B. Detrás, el esfuerzo fue encomiable, pero nuestra línea defensiva era hoy floja, floja, floja. Así que más mérito si cabe tiene haber aguantado la portería a cero incluso ante un inocente Eibar. Las dudas las pone Javi Gracia, que si bien todos vemod que no tiene primer equipo para grandes metas, y menos banquillo, tampoco parece saber ver cómo o qué cambiar en los partidos para que el equipo consiga resultados.

Al final un miserable punto que, eso sí, es menos que nada. Y toca seguir en el fango de los mediocres peleando con las pocas armas que tenemos. Pues nada, a seguir.


 

Peris

El partit te deixa un regust de ‘casi’ per l’última de Gameiro. Però el ben cert és que l’equip no ha lligat quatre pases seguits, abandonant la possessió que no sembla que siga part del llibret de Gracia, bé per no creure o bé, segurament, per no tindre jugadors per practicar-la. Quan l’equip està fet de manera poc professional, has d’emparar-te a la fortuna i a que la moneda caiga de cara. El treball sembla estar ahí, en procés, com les accions a pilota parada, que cal perfilar per millorar. La situació en la qual està feta la plantilla només fa aspirar a que l’equip jugue cada setmana millor. I eixe serà el camí per arribar a aconseguir l’objectiu. I no és pel partit de hui, ni la gran parada a Racic, però Dmitrovic, o Rui Silva del Granada, deurien estar en agenda i en negociacions si el club tinguera una secretaria tècnica solvent i plenament professional.


 

jamacuco

Partido feo, jugado la mayor parte del tiempo al patadón por ambos contendientes, y con unos 20 minutos finales planteados y ejecutados de forma deplorable por parte del VCF que, con los cambios realizados y el apretón final eibarrés, nos rondaron todo el tiempo final casi sin respiro. También hay que señalar que el VCF podría haberse llevado el partido, pues las oportunidades más claras fueron las nuestras, con un gran portero rival, Dimitrovic, que sacó un balón imposible a una brutal volea de Racic desde la frontal, y la falta de definición en el uno contra uno de Gameiro en el minuto final una vez más. Gracia no estuvo acertado en los cambios, si bien es cierto que poco tiene donde elegir. Tampoco se le vio al equipo tan fresco físicamente como otras veces. Quizás el entrenador y la plantilla nos esté mostrando su verdadero nivel una vez más.

Jaume también tuvo bastante trabajo y sacó un par de balones peligrosísimos en los remates dentro del área dado que el VCF se tiró vilmente atrás durante toda la segunda parte. Es cierto que si hay algo que destacar es que finalmente se ha conseguido mantener la portería a 0. Pero difícilmente se volverá a conseguir si somos tan volubles en el centro del campo y permitimos tantos centros a la olla.

En definitiva un puntito más en la clasificación que visto lo visto va a ser importante de cara a final de temporada, y esperando que haya tiempos mejores a partir de enero (aunque cada vez lo dudo más). Una vez más el próximo partido en casa, esta vez contra el Athletic, será un duelo con las espadas en todo lo alto huyendo de la quema. Veremos.

Amunt!!


 
 
La fotografía que ilustra el artículo es propiedad de www.valenciacf.com
 

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