Requena

“Partido en Mestalla victoria del Valencia”, se está convirtiendo en una frase muy recurrente cada dos semanas. Goles, goles y goles. Y que siga.

Puede sonar raro tras ganar 3-0 un partido, pero ha sido el peor partido del Valencia en Mestalla en lo que llevamos de temporada, o al menos 55 minutos del mismo. Un Leganés del que hemos podido entender, los que no le seguimos mucho, el motivo de su posición tan buena en la tabla. Equipo trabajadísimo el de Garitano, que en la primera mitad ha merecido mínimo un empate, ahogando con presión en el centro del campo a Kondogbia y Parejo que se han visto superados en muchos tramos del partido.

No obstante, el VCF está en ese punto en el que todo o casi todo le sale bien. Sobretodo si dejas a Parejo una falta tan cerca del área y tú no metes la que te quedas sólo ante Neto. El cambio es tan grande de un año a otro, que estoy convencido que este mismo partido no te lo llevabas con marcador a favor, al descanso, hace 365 días.

La segunda parte ha sido mucho mejor, la entrada de Andreas Pereira ha revitalizado al equipo y una asistencia del mismo y un cabezazo de “siemprecreíenti” Rodrigo, ha dejado el partido encarrilado y el mejor inicio de la historia del Valencia en Liga.

A partir de ahí, dos apuntes más del partido, la actitud negativa de Zaza y la positiva de Parejo, tirando de brazalete y dejándole el penalti a Santi Mina.

El equipo sigue metiendo presión a sus rivales cada semana que pasa, obligándoles a no fallar e imponiendo respeto y puntos. Ahora nos toca a nosotros mirar a los rivales y ver como se “pegan” entre ellos. Felicidad y Marcelino.


Lobo

Es un sueño. No cabe más felicidad y confianza en un equipo que no solo gana los partidos en que arrolla, sino también los que tiene que sufrir ante un rival contestón y trabajador como el Leganés. Y si hay un máximo responsable de este sueño es Marcelino García Toral y nadie más. Al margen de adhesiones inquebrantables, listos, listillos, enteraos, haters, manías, ‘yalodijeyos’ y demás situaciones que son la salsa del fútbol, lo que está consiguiendo ese hombre con un club que parecía hecho añicos tras años de despropósitos, es digno de todos los elogios del mundo.

Porque podemos discutir sobre Parejo, que ahora parece una especie de Baraja, si Montoya es mejor o peor o Rodrigo de pronto es la reencarnación de Van Basten. O si Neto es tan bueno como parece, Garay tiene lagunas o Zaza se cabrea y no debiera. Pero lo que ha pasado ante el Lega es la demostración palpable de que toda esta maquinaria perfectamente engrasada la hace funcionar un entrenador como la copa de un pino, de talla, creo yo, mundial. Y es que tras una 1ª parte muy floja el paso por el vestuario ha sido clave. Marcelino, un estratega formidable sin duda, ha corregido posiciones, puntos de partida, apoyos, presión, incuso egos, y los que estaban perdidos por el sólido desparpajo visitante han sido de nuevo los jugadores arrolladores de toda la temporada, maniatando mucho mejor a los rivales y dominando el encuentro sin florituras pero con solvencia. Y otra victoria, 7 seguidas ya. Lo dicho, un sueño.

Por eso todos, desde Peter Lim a jugadores renacidos, aficionados y entorno, debiéramos unirnos en torno a su figura y besar el suelo que pisa ese hombre. Y hacerlo ya, antes de que vengan las malas y seamos injustos. Que lo seremos.

Gracias Marcelino!


 

Arias4ever

El Valencia-Leganés (quién lo iba a decir) se había convertido en un partido clave para  ampliar – en caso de victoria y en conjunción con otros resultados – la diferencia con nuestros rivales por la Champions. Y no era fácil el envite; aupados a los puestos altos de la tabla, los de Garitano en esta segunda temporada en primera han confirmado y aumentado las buenas sensaciones que ya dieron en la primera vuelta del año pasado. Un equipo rocoso, currado y que apenas concede goles. Un equipo en el que se reconocen muchas de las características de la localidad obrera del sur de Madrid; trabajo, esfuerzo, sacrificio y humildad.

Ese mismo equipo que recibió todo tipo de improperios cuando consumó su ascenso. Los yihadistas del “Odio eterno al fútbol moderno” se rasgaron las vestiduras, negándole al equipo pepinero lo que había conseguido honradamente en el campo. Estos supremacionistas, más partidarios de premiar a caducos terratenientes futboleros o  decrépitas  escuadras aristócratas, no dejaron de hacer chanzas “fascistoides-futboleras” . El clasismo más caduco elevado a la enésima potencia.

Ahora hay más gente que es del Leganés… y más después del excelente partido que han jugado en Mestalla. Al menos durante una hora; el mejor equipo que ha pasado por aquí. El resultado no ha sido injusto, pero sí a todas luces excesivo. Cierto es que si perdonas lo pagas y más ante este Valencia. La última media hora se les hizo larga a los madrileños y el VCF, este VCF… no perdona.

Tres puntos más, otro 0 en nuestra  portería, otra semana soñando…

Y el año que viene otro Valencia-Leganés.  Y por muchos años.

Amo el fútbol moderno .

 

 


 

Ilustración del artículo vía www.valenciacf.es

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