Jomi Lavarías

Se podía pensar que tras empatar en Las Palmas el partido sería un trámite, el típico partido de vuelta para sacar la eliminatoria adelante con la ley del mínimo esfuerzo, como tantas y tantas veces ha pasado. Pero claro, este es un equipo de Marcelino, aquí no se relaja ni Dios. Y el Valencia ha salido desde el minuto uno a dejar sentenciada cuanto antes la eliminatoria jugando un fútbol rápido y directo, rayando a gran altura casi todos los jugadores, pero en especial Pereira, Vietto y Zaza. El argentino se llevará la gloria tras marcar un hat-trick después de más de un año sin ver puerta (otro milagro de Marcelino) pero el partido de Simone Zaza ha sido descomunal. Sólo le ha faltado marcar un gol porque todo lo demás lo ha hecho a la perfección. Jugando y haciendo jugar a los compañeros.

En la primera parte falló la puntería y bien pudo haberse acabado el partido de haber estado un poco más acertados. Gol de Vietto tras una muy buena jugada colectiva y remate no menos bueno de Zaza que detiene el portero para que Luciano remache casi a puerta vacía. En la segunda parte llegó el ciclón valencianista y el acierto cara a puerta. Tres goles absolutamente espectaculares. El segundo de Vietto tras jugadón de Pereira y definición «a lo Villa». Su tercer gol es una obra de arte. Remate en parábola desde el centro del campo. La grandeza del fútbol resumida en tres goles de un hombre que no veía puerta ni a tiros. Y por último otro gran gol de Maksimovic, el 3-0, que sigue demostrando en los minutos que juega que puede y debe tener un sitio en esta plantilla. La posible llegada de Coquelin no debería llevar aparejada una salida del serbio. Cuatro futbolistas es el número ideal para la parte central del mediocampo.

Ahora a esperar el sorteo. Benévolo no será, ya lo sabemos, pero con Marcelino y la actitud del equipo, por qué no soñar…

Amunt!!


Peris

La Epifanía del Niño Vietto no llego en el 6 de enero, pero sí en el 9, como buen ídem. De estar relegado a lanzar centros en los entrenamientos para lucimiento de los Griezmann, Gameiro y compañía, sin luces ni focos, a meter tres goles de una tacada, de diversos recursos y maneras. Y había debate sobre esto de la Copa y si importa o no importa. Pues claro que importa.
Importa porque sirve para dar minutos con sentido a jugadores que no lucen tanto semana tras semana. Importa porque permite ver que Maksimovic tiene madera de jugador y que, con la paciencia justa, puede ser un aporte más que positivo en esta máquina que están engrasando Marcelino y Uría. Importa porque puede, solo puede, haber vida más allá de Parejo, siempre que el rival juegue a otra cosa que la que tú plantees. Importa por darle bola a Ferran, que debe crecer futbolísticamente como lo está haciendo físicamente. Importa por los espaldarazos a Montoya, Lato, Vezo y Gabriel. Importa porque es bonito que Jaume pare una o ninguna y se deje la portería a cero. Importa porque ver a Zaza canalizando positivamente su talento é uno spettacolo molto bello. Y sobre todo importa porque necesitamos esta dosis de alegría futbolera cada cuatro días, para que nos contrarresten las cabronadas de la vida.

Aunque, vale. No jugaremos siempre contra Las Palmas de Jémez. Pero en esto, cualquier tonto te hace un reloj y funciona. O sea, que bien. Trámite con nota y a pensar en el Depor, donde Marcelino tiene cuatro delanteros para elegir. Vietto y tres más.


Lobo

Lo pasé muy, muy bien en Mestalla. Buen ambiente, menos frío del esperado y un partidazo de verdad. Salí feliz por el juego, por los goles, por el pase, casi exultante, pero…

Durante la vuelta en moto, en la soledad del casco, y luego antes de dormir, fui atemperando la emoción. Sí, el VCF lo hizo muy bien, fueron 4 como pudieron ser 7, pero, a ver, era contra la UD Las Palmas, colista de la Liga, un equipo muerto que vino a probar suerte sin tensión alguna. Un equipo, sobre todo, dirigido por un entrenador nerd que se pasó el partido mandando a los suyos arriba, al campo rival, poniendo a sus centrales en la línea de centro del campo y obligándoles a dejar un gigantesco solar a sus espaldas que les hacía recular como posesos completamente desorganizados a cada acercamiento local, para luego quejarse en rueda de prensa de que su equipo no defiende bien. Tócate la pera Paco! Es de risa. En fin, un despropósito de equipo y un delirio de entrenador de los que por aquí ya conocemos bien. Así que, bueno, sí, un partidazo, pero contra una banda.

Lo que, ojo, no excusa el gran partido colectivo ni el maravilloso milagro de Marcelino con Vietto, que tras pasar más de 1 año, 1 año! sin marcar, anotó 3 golazos a cuál más golazo. 3! Triplete!! Es que es increíble. Además casi todo el equipo rayó a buen nivel, cómodos pero con garra, a excepción, en mi modesta opinión, de Nacho Gil, que a pesar de estar bullicioso y peleón fue de lo más flojo técnica y tácticamente del equipo.

Pero bueno, que sí, que hay que disfrutarlo e intentar apoyarse en este partido para hacer palanca y volver al buen nivel. Y ojalá sea el comienzo de un largo romance de Vietto con el valencianismo.


jamacuco

El VCF ha arrasado a Las Palmas. Los ha dejado sin opción. Desde el primer minuto del encuentro el equipo ha sido un vendaval en ataque. Los canarios apenas han inquietado mínimamente al final de la primera parte cuando el VCF ha aflojado el nivel.

Es difícil destacar a algún jugador, pues todos han hecho un partido excelente. Zaza, que no ha tenido la fortuna del gol, ha estado increíble: luchando todos los balones, asistiendo a los compañeros, bajando a recuperar balones, rematando en infinidad de ocasiones…. Todo un quebradero de cabeza para los rivales.

Lo de Vietto también es de destacar. Ha marcado 3 goles, 3 golazos, pero además se le ha visto perfectamente acoplado a sus compañeros. Después de un año sin marcar y pasando con más pena que gloria por el Atleti, resulta sorprendente su actuación, que nos ha recordado a grandes jugadores que han pasado por estos lares.

Maksimovic también ha cuajado grandes minutos, redondeados con un gran gol, demostrando que no hay que tener miedo a dejar vacas sagradas en el banquillo o la grada.

Pero es que Lato ha estado batallador; Pereira, posiblemente en su mejor partido como valencianista, ha sido incisivo y peleón; Kondogbia, una roca en el centro del campo…. y el resto de jugadores cumpliendo sobradamente.

Está claro que Las Palmas es un equipo muy flojo, con muchas papeletas para descender de categoría. Pero hacía tiempo que no se veía un VCF tan arrollador en cuanto a juego y ocasiones. El hambre de victoria, las ganas de Copa que desprenden estos jugadores hacía muchos años que no se veían por Mestalla.

Y es buen momento para recordar quién ha propiciado este giro copernicano que ha dado el VCF en tan solo un año: Marcelino García Toral y la gestión de Mateu Alemany. Creo que estamos en unas excelentes manos.


 

 

 

Ilustración del artículo vía LFP

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