Jomi Lavarías

¿Se puede jugar peor el siguiente partido cuando parece que ya has tocado fondo? Pues sí, se puede.

¿Y se puede jugar en ese siguiente partido la segunda parte aún peor que la primera? Pues claro que se puede y si no pregunten al Valencia. Así fue hasta el 1-0 del Granada.

Un partido más, otro partido menos para que acabe este suplicio en el que se ha convertido la temporada. Nuevo desastre, esta vez maquilladito con un 2-2 que podría parecer otra cosa.  No se puede arrastrar más el escudo sobre el terreno de juego como están haciendo estos futbolistas, es imposible. La desvergüenza que están mostrando no tiene límites. Si me dicen que es una vendetta, me lo creo.

Bien haría Voro en ir poniendo ya a futbolistas menos habituales, pero que al menos tengan ilusión por jugar como hoy ha demostrado Manu Vallejo, pese a sus limitaciones técnicas. Prefiero un tronco en el campo pero que al menos se deje los huevos por una pelota.

Venga, ya queda menos.


 

Lobo

Qué se puede decir que no hayamos dicho ya? Ni Celades ni Voro, esto es cosa de los cabrones que juegan que contra el Granada salen a hacer la misma mierda de partido, todos sin excepción como pollos sin cabeza y a merced de los locales que solo con correr y cierta presión nos pasan por encima y se ponen por delante sin mucho esfuerzo, tal y como todos estamos vuendo que va a pasar. Sí, el Granada. Luego, los nuestros, nuestros cabrones, no saben ni cómo, consiguen empatar con gol del voluntarioso pero limitado Vallejo, que le da mordido y quizá por eso acierta. Prácticamente el primer disparo a puerta, y entra. Maravilla. A continuación Voro sustituye a Vallejo, para sorpresa general. Pero aún más sorprendente, en un latigazo, otro disparo a puerta, creo que el segundo del partido, Guedes acierta con ayuda del portero rival que puede hacer (mucho) más, y el VCF se pone por delante. Increíble. Y a partir de ahí algo pasa, una chispa, un no sé qué, y parece que de pronto les entra un poco de nervio y ganas de ganar. Qué emoción!. Pero ay, a continuación, como ya viene haciendo todo el partido, todo el año y podríamos decir que toda esta última década, el capitán se dedica a regalar todos y cada uno de los balones que le llegan, que son muchos porque es faro, guía y cerebro (de mosquito) del equipo, y él solito se carga el tímido entusiasmo de sus compañeros y da alas al Granada, que con algo de suerte y la colaboración de una infantil barrera, nos empata. Y ya está, otra partido lamentabilísimo del VCF que arrastra el escudo y la historia del club de forma indignante. Repito, qué se puede decir que no hayamos dicho ya? Pues nada. Que yo ya estoy esperando la temporada que viene a ver si de una santísima vez tiramos lastre, porque esta, gracias al pequeño colchón que tenemos, acabaremos a mitad de tabla. Y gracias.


 

Sergi Calvo

En torno al minuto 65 de partido, me encuentro en twitter con el manido “Vaya! No recordaba que X estaba jugando!”. Comentario que resume la primera hora larga de partido. La X es la incógnita a resolver, allí donde X=Infinito. Porque en realidad, salvo Cilessen, el único jugador que parece conectado y centrado en hacer las cosas bien y apenas la ilusión de Vallejo, nadie, absolutamente nadie dio señales de vida en Los Cármenes.

Sin embargo, tras el enésimo penalti absurdo  (da igual el entrenador que se siente en el banquillo, parece que es una costumbre adquirida de nuestros muchachos) un inesperado latido atravesó la noche nazarí: El justo premio a la ilusión del gaditano con un gol fruto del empuje y la voluntad del delantero y un golazo de los habituales a los que nos tiene acostumbrado Guedes parecían argumentos para una noche de sábado algo más plácida que las noches anteriores… de gozos hundidos en pozos: Penalties tontos y goles absurdos son nuestro menú cotidiano… El plato del día: Ponemos barrera para… no ponerla y apartarnos. Falta y gol, lógico.

Y nada más. Se apagó la luz, un empate que no sirve de nada para nada pues nada es a lo que juega y lo que se espera de unos jugadores que apuntan a fin de ciclo.

Desgraciadamente, ahora mismo, un partido de nuestro Valencia apenas llega a entretenimiento prescindible.

Y eso duele.


 

Peris

Una barrera oberta desfà el gol de Guedes per poder sumar de tres. Amb la barrera tancada encara es tindria un argument emocional buscant un objectiu esportiu. Efectivitat màxima, això sí, però cert és que res just podria dir-se que és l’empat. Però crec que a cap valencianista li importa guanyar alguna vegada sense mereixer-ho. L’equip no acaba de millorar, amb una plantilla trista que, a vegades, sembla estar més pendent de cremar les naus de la propietat que d’altra cosa. Poca ànima encara, necessària per seguir buscant la plaça europea. Una nit d’estiu que hem destinat al patiment de sempre i que no ha acabat amb un somriure. Era massa bonic que tornara el rocanrol i el Valencia CF alhora. Seguirem el viatge, encara que siga sense cap destí.


 

jamacuco

Decir que el equipo no juega a nada suena recurrente aunque sea una verdad meridiana. El equipo se ve tan falto de ideas, de fuerzas y de ilusión que difícilmente se va a llegar a ese premio de consolación que es una plaza en Europa League.

Voro está aplicando su librillo. Orden, lógica y confianza. Orden sobre todo en el esquema archiconocido del 4-4-2 prácticamente autoimpuesto por los pesos pesados de la plantilla, que dota de cierto equilibrio aunque el sistema defensivo sigue siendo un blandiblup. Lógica en las posiciones y los cambios, que a falta de ser sorpresivos para el rival al menos consigue que los nuestros se sitúen en esta situación de zozobra. Y confianza a la plantilla, contando con todos los miembros de ella, incluido el debutante Guerrero, la titularidad de Vallejo o la reentré de Sobrino. De todas formas todo esto no ha sido suficiente para superar a un batallador Granada que ganó al VCF en ambición y garra.

Quizás sea un error, uno más, el gol del empate del Granada en las postrimerías del partido de saque directo de falta que pasa entre los miembros de la barrera que se abren con el tiro. Pero puede ser significativo de la falta de poso y de trabajo que muestra esta plantilla y que mentalmente parece que está totalmente fuera de competición. Parejo, ese que dicen que es el capitán tan admirado e injustamente ensalzado por alguno es, volvió a demostrar su escaso nivel para ser intocable durante los últimos ocho años; Gameiro o Coquelin distan mucho de estar en forma; Wass o Mangala simplemente ocupan posiciones pero no aportan nada; Maxi sigue sin ser lo que se pretendía… En general la plantilla está en sus peores momentos.

Ya sé que es difícil substraerse a un entorno emponzoñado, con estúpidos personajes enmarañando una situación ya de por sí compleja o con lacayitos en busca de señor; ya sé que la inaceptable incomunicación de los hechos a la que nos tiene malacostumbrados Meriton, con Lim y Murthy  sin dar la cara cuando es perentorio, anima a muchos miembros de la plantilla a bajar los brazos; ya sé que muchos estamentos e instituciones les gustaría echarnos una mano al cuello preferentemente; ya sé que la afición ve esta situación como insufrible en cuanto a lo que ve en el presente y desconfía del futuro más cercano… Sin embargo quedan cuatro partidos más; cuatro partidos para aguantarnos y ver si es posible algo de dignidad sobre el terreno de juego. Fuera de él, no la hay y desgraciadamente creo vamos a peor.

 Amunt!!


 
 
La fotografía que ilustra el artículo es propiedad de www.valenciacf.com

 

 

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Un comentario en “GRA 2 – VCF 2 | Empate a ninguna parte Mal partido que se pone de cara casi sin querer, pero un error en la barrera neutraliza el golazo de Guedes y la anhelada victoria, y pone difícil la Europa League. Así lo vimos

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