Hoeman

Victoria en el que puede ser el partido más flojo -que yo haya visto- de la era Marcelino; incluso el equipo falló en el posicionamiento táctico durante algunos tramos, algo inconcebible en un equipo del asturiano. Afortunadamente, el equipo che sacó oro de jugadas sencillas (primer gol tras recuperación de balón de pérdida en contragolpe, segundo en penalty tras balón largo de Neto y prolongación de Zaza, tercero en centro lateral lejano de Montoya). Mucha fragilidad defensiva por ambas bandas -a pesar de asistencias de tanto Gayà como de Montoya, su partido defensivo fue deficiente, si bien es cierto que las ayudas de los jugadores de banda no fueron virtuosas-. Me gustaría hacer mención al, a mi juicio, mediocre partido de Parejo, teórico buque insignia del equipo para Marcelino, que a partir del enfrentamiento contra el Madrid ha rendido muy por debajo de lo esperado. Están en dinámica positiva, pero creo que los ches no deben dormirse en los laureles. Hoy no han merecido ganar (Kepa ha sido un amigo).


Jomi Lavarías

Victoria sufridísima ante el Athletic. La pegada del Valencia (sí, la pegada de un equipo sin gol) salvó el partido ante los de San Mamés. Nada se le puede reprochar al equipo que se dejó el alma en la disputa de cada balón, pero hoy se jugó a ráfagas y por momentos, sobre todo en la segunda parte, se perdió totalmente el control del partido. La entrada de Aduriz hizo que cada balón colgado al área fuese un peligro constante y la defensa, como ya pasó en Anoeta, se convirtiera en vulnerable. Los nervios atenazaron al equipo y costaba un mundo salir con el balón controlado, con lo que la presencia en campo del Athletic se diluyó como un azucarillo. Se notó en demasía la ausencia de Kondogbia.

Pero la inercia sigue siendo positiva y es que como suele decir el tópico, el fútbol es un estado de ánimo. Y este Valencia va lanzado. Tras el primer gol de Zaza, el segundo vino de penalti tras una jugada simple y fácil: Neto en largo, prolonga Zaza y penalti sobre Rodrigo. Tres toques, un gol. El Valencia directo y vertical que a todos nos gusta y ya prácticamente habíamos olvidado. En la segunda mitad, cuando más lo necesitábamos, nueva contra rápida y gol de Rodrigo, que bien puedo ser la antesala de la puntilla definitiva cuando un defensa minutos después sacaba el cuarto bajo la raya.

Mola mucho ver la comunión equipo – afición, la base para seguir esta andadura liguera que se presume muy diferente, afortunadamente, a la de los dos últimos años. Terceros, invictos tras siete partidos. Nadie podía presumir este comienzo tan esperanzador.

Amunt!


 Drakul

Me encanta la frase “el fútbol es así”. Y me gusta porque con esa frase se explican hechos futbolísticos inexplicables de un modo más racional. Por ejemplo, una de las cosas que pueden explicar esa frase, es como la dinámica de un equipo afecta a sus resultados. Este mismo partido el año pasado lo hubiéramos perdido 0 a 3. Pero este año las cosas salen, aunque no se defienda lo bien que se había defendido hasta ahora y aunque no se generen tantas ocasiones de gol. Como el fútbol es así el extraordinario portero rival canta en el penalti a Rodrigo y en su posterior gol.
Los jugadores no estuvieron a gran nivel. Tal vez solo Rodrigo sobresalió del resto, que no estuvieron mal pero fueron poco efectivos. Soler hizo de Kondogbia, no brilló pero trabajó bien. Aun así el equipo se resintió mucho de la ausencia del francés. Los minutos de calidad que tuvo Maksimovic mostraron a un jugador con un buen futuro. No en vano, nada más entrar, taponó brillantemente un disparo de los vascos y al poco sacó con la cabeza un gol bajo palos. Los de banda, jugadores cedidos a los que echaremos de menos en el futuro, mostraron detalles de su calidad. Neto combino paradones con errores de bulto en las salidas. Paulista bajó varios peldaños de efectividad a lo mostrado hasta ahora.
Fue el peor partido de la temporada. Ni se estuvo bien en defensa, ni en el centro del campo; sin embargo, otra vez, Zaza y Rodrigo acertaron para darnos los tres puntos. Ganar jugando mal es algo que ya no recordábamos pero que en fútbol sucede a menudo, lo novedoso este año es que nos suceda a nosotros.


Arias4ever

Segundo partido «loco» y los dos ante equipos vascos. Esto último no deja de ser una anécdota, lo primero si resulta más llamativo.

Que el Valencia consiguiera los 3 puntos y se alzara a la tercera posición de la tabla en su peor partido, dice mucho de la capacidad de entrega de los jugadores, de su acierto cara a puerta y de los importante que es el entrar en dinámicas positivas. Este mismo partido el año pasado es una derrota…y lo sabemos todos.

La alegría del resultado no debe tapar los errores que se cometieron a nivel defensivo  ( no  solo los defensas). El Athletic te hace 2 y te puedo hacer  cinco. Seguro que eso no es lo que quiere Marcelino.

» Es que faltaba Kondogbia», venga, aceptamos pulpo. Nadie va a negar la importancia del francés, pero estuvo en Anoeta y encajamos dos también. Cierto que nos crearon menos ocasiones.

A lo mejor, no se (así a lo loco).. es que no dejamos de ser un equipo en construcción.  3 meses de construcción para ser más exactos. Y un EQUIPO  no se forma en tan poco espacio de tiempo.

A lo mejor, no se (así a lo loco)… es normal todo lo que le ocurre al equipo. Posiblemente es lo mejor que nos puede pasar; que todo discurre como toca.Con los resultados de cara siempre se construye mejor, pero sabiendo  que este proceso (guiño guiño), es y debe ser lento. Y habrá que pasar por momentos adversos, y la plantilla  tendrá demostrar que sabe sobreponerse a ellos.

Apuntes.

Los gritos de «Putos vascos»,  no pueden gustar a nadie. Tampoco nos gusta que nos digan » Valencianos yonkis y gitanos» y similares. Ahora, no nos la cojamos  con papel de fumar. Esto ha ocurrido todo la puta vida. La longevidad del hecho, no avala ni significa aprobación. En absoluto. Pero el rollo «ofendiditos de forma selectiva»..ufff , agota.


jamacuco

Cuando el VCF empieza a ganar sin haber sido superior al rival es que algo se está haciendo bien. No tengo duda. Pero, como Marcelino reconoció, el partido de anoche fue de lo peor de la temporada, no tanto en juego, sino en posicionamiento en el campo, presión en el centro y laterales y cierta tibieza en defensa.

En San Sebastián el equipo ya demostró algunas desconexiones cuando el rival más apretaba, que era justamente cuando el VCF se había adelantado y debía jugar más tranquilo. Ayer, en Mestalla, lo mismo. De hecho el partido empezó frío por nuestra parte, con un buen puñado de errores en pases y controles que hicieron dueño del partido al Athletic Club.  A partir del cuarto de hora el VCF se desperezó  y empezó a carburar como queremos. Si hay algo que no está fallando en el equipo son estos arrebatos de furia futbolística total en los que durante mucho rato (20-40 minutos en un partido) se muestran intratables en intensidad en ataque, con transiciones eléctricas,  galopadas de Guedes o Soler, lucha infinita de Zaza, incursiones por banda y buenos desplazamientos desde la defensa. De ahí vinieron los dos goles, que pudo ser alguno más.

Sin embargo en la segunda parte, los pecados valencianistas se hicieron más patentes que nunca. Y es que en ningún momento controlaron el juego cuando más tranquilos debían haber estado y más seguridad debían haber dado a las jugadas. Se convirtió en un partido de ida y vuelta, al mejor estilo Emery. Una locura que pudo haber acabado de lado de cualquiera. La fortuna, y el buen hacer de Neto, lo impidió

Dado que estas desconexiones en el mismo corazón del equipo no son puntuales, bien habría de corregirlas Marcelino si queremos evitar próximos sustos.


 

Ilustración del artículo vía www.valenciacf.es

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