Jomi Lavarías

Cuando las cosas vienen mal dadas, vienen mal dadas. Este partido con otra inercia distinta a la que llevas lo ganas de calle. En el mejor partido de la temporada, no era difícil mejorar lo hecho hasta ahora, el Valencia no ha sido capaz de conseguir la primera victoria. La tenía en la mano y al final se nos han escapado dos puntos vitales para coger impulso e ir hacia arriba.

Muchas ocasiones marradas y en el fútbol ya se sabe que cuando uno perdona al final lo paga. Esta frase va a ser la más repetida, sin duda, a la hora de definir lo que ha sido el partido.

Los primeros diez minutos hacían presagiar un encuentro parecido al del Betis. Pero cuando Coquelin ha tomado las riendas y ha empezado a encontrar a Guedes, a Rodrigo, a Batshuayi jugando de espaldas, el Valencia se ha hecho el amo y señor en esta primera parte. Marcó el belga y se pudo haber marcado alguno más que hubiera decantado la victoria de parte nuestra. Incluso un penalti a Wass (dónde estabas VAR?) no pitado pudo significar el segundo gol.

La segunda mitad siguió por los mismos derroteros hasta la entrada de Pione Sisto que le dio otro aire a los vigueses, si bien no gozaron de demasiadas ocasiones, mientras el Valencia seguía perdonando una y otra vez. Y claro, la dinámica «empatadora» que llevamos nos mantenía en vilo porque sabíamos que en alguna nos la harían. Y así fue.

Injusto resultado pues el Valencia mereció la victoria. El calendario sigue empinándose y cinco puntos de dieciocho no invitan al optimismo. Estamos en ese momento que parece que no le ganamos a nadie. El sábado tenemos la oportunidad en Anoeta de revertir la situación. Lo necesitamos ya, sin más dilación.

Amunt.


Hoeman

Se dio el mejor partido en lo que va de temporada por parte del Valencia; un equipo mucho más vertical y dinámico que desgraciadamente no se llevó la victoria, en gran medida por la falta de puntería. La primera parte fue de dominio total, un torbellino cada vez que robaba el balón, mientras en la segunda se dedicó más a defender cerca de portería sin renunciar a los contragolpes con muchos efectivos. ¿Qué es lo que ha cambiado, aparte del rival, con respecto a anteriores partidos? Lo principal es que no estaba Parejo, ese jugador que aglutina el balón y enlentece el juego del equipo, aunque a su vez el equipo pueda resentirse en el balón-control (que asimismo, siempre supone alguna parejada). Rodrigo ganó en protagonismo en la creación del fútbol ofensivo y se notó para bien (mas acusa de ciertos tics de divo); pero no sólo él, sino que prácticamente todos los jugadores se repartieron el caudal ofensivo del Valencia. También fue destacada la actuación de Guedes con su endiablada velocidad en carrera y sus movimientos a lo largo y ancho del campo: si afinara puntería podría ser un jugador de 20 goles por temporada. Además, Soler y Batshuayi casi todo el encuentro jugando a uno o dos toques. Lástima que se escaparan dos puntos en una jugada que no deja de ser un acierto colectivo de los vigueses, donde todo lo hacen bien, y que en la que tampoco se puede achacar errores a los jugadores ches. Ya salen y saldrán los resultadistas, en un alarde chusco de demagogia, mencionando a Parejo y la no-victoria de los ches: cuando cualquiera que tenga uso de razón sabe que este era un partido para haber acabado 5-1. Eso sí… la próxima jornada, tras sanción, volverá a ser titular (cosas del entrenador).

PS. Gran «aparición» también de Murillo; ayudando a tirar la línea defensiva hacia arriba en caso de presión adelantada y yendo muy bien a la anticipación o cobertura del lateral.


Lobo

Muy encabronado, mucho. No quiero hablar de injusticia, porque la justicia no existe en el fútbol, pero el VCF mereció ganar por goleada, con Mestalla entero disfrutando por fin de su equipo. El empate final que refleja el marcador es alucinante, como una maldición. Sale mal todo lo que puede salir mal, al menos últimamente.

No me parece razonable cargar tintas sobre nadie en el gol encajado. Da igual que fallara este o el otro, no es importante tras el muy buen partido defensivo del todo el equipo, que creó una malla impenetrable para el rival con la excepción de apenas un par de ocasiones concedidas, una de ellas el gol. La culpa es de lo que se falló arriba. La primera parte pudo acabar fácil 3-0, y la segunda 5-0. Se perdonó muchísimo. Quizá en algún momento alguno de arriba buscó su lucimiento personal, quizá faltó instinto asesino, pero para mi ha hubo un punto de mala suerte (también el árbitro quiso echarnos una mano al cuello), y fue doloroso ver tantas ocasiones marradas, suficientes para darnos un festín de haber entrado. En una realidad alernativa sé que el VCF ganó sobrado al CEL, y sólo en esta puta realidad seguimos sin ganar en Liga.

Por eso no quiero ni creo que haya que hacer sangre. Esto va a arrancar, y lo hará si no nos empeñamos en ver fantasmas. Y quizá cuando lo haga ya no paremos de ganar. Más vale, porque el equipo ha perdido ya casi todos los puntos que puede perder en toda la temporada si queremos estar arriba, y solo una secuencia brutal de victorias nos meterá en la pomada, que se va alejando inexorablemente. Así que hay que empezar a ganar ya. La victoria en Anoeta es imprescindible, hay que ir por ella sin agobios y sin neuras, pero sin miedo, sabiendo que hay ganar como sea. Ya.


Sergi Calvo

La situación en la tabla clasificatoria y el bagaje de puntos en este inicio de liga es muy preocupante. Es sencillo: el Valencia ha sido aún capaz de ganar ni uno sólo de los 7 partidos oficiales disputados esta temporada. Hoy era necesario vencer, sí o sí… y no se ganó.

Hasta aquí la parte crítica y preocupante de esta crónica

Hoy, ante el Celta faltó la suerte. El Valencia mereció ganar y muy poca, poquísima fortuna han tenido hoy los chés. El arbitraje lamentable, con un criterio de aplicación de las faltas y juagadas delicadas absolutamente kafkiano y muy perjudicial para el Valencia.

Hasta aquí la parte de lamentos y maldiciones de esta crónica.

Pero no, no es justo, hay que ver mucho más allá si de verdad queremos que los puntos y las victorias sean reales y sólidas. Hoy el Valencia jugó bien, a ratos muy bien. Los mejores momentos de la temporada. La sensación de haber por fin llegado a buen puerto y cuajar.

Si este partido hubiera sido una jornada 30 de una magnífica temporada, no estaríamos hablando de preocupación ni angustias, sólo de infortunio, de mala suerte y de urgencia, sí, pero por la revancha.

Es que el Valencia mostró, en particular en la primera parte, un dinamismo y una intensidad inédita en la temporada. Las causas, sin duda la aportación de un Coquelin que ha vuelto de su lesión con más ganas y presencia que aún antes de caer. Acompañado en el centro del campo por un Soler hoy algo más discreto pero que al menos no sumó en negativo. Una defensa sólida e incontestable con un gran Murillo que parece seguir empeñado en empañar sus muy buenas actuaciones con un error puntual que sale muy caro y un Garay que es jerarca absoluto cuando está.

Hasta Batsuahyi pareció abandonar su rol de jugador burla para convertirse en una mejorada versión del buen Kluivert, abriendo balones a bandas e impepinable en su primer remate claro que perforó las redes viguesas.

Y Guedes, que ya está aquí.

Sin embargo, fue a partir del minuto 65/70 cuando el Valencia le pierde el pulso al partido. Una causa me parece indiscutible: El bajón físico de la práctica totalidad del once. Coquelin ya da mucho con una hora de fútbol espectacular, Guedes ya también ha podido aportar 70 muy buenos minutos pero el desgaste de otros jugadores fundamentales como Rodrigo o Wass no ha podido tener sustitución. Y los brotes verdes se han deshecho.

Con el desgaste físico vienen los errores en la concentración y el detalle: Uno en defensa, mucho castigo para los valencianistas e imprecisiones en el último pase y en el último remate que provocaron una gran sensación de injusticia e impotencia en Mestalla.

Pero, hay que repetir, las señales han sido muy positivas, da la sensación que la pretemporada ha llegado a su fin y que el equipo va a cuajar y que está, además muy próximo a hacerlo.

Paciencia. Saldrá el sol, seguro y esperemos que incluso antes de lo que esperamos.


jamacuco

El VCF ha jugado hoy un partido reconocible. Ha tenido la victoria en la mano. Pero el fútbol, con sus reglas eternas, casi nunca se equivoca y su principal máxima es que el que perdona, al final lo paga.

El equipo tuvo varias ocasiones clarísimas para sentenciar el partido, (la de Wass es imperdonable) jugando como mejor sabe: rápido, eléctrico, con Guedes de punta de lanza, con Rodrigo de motor creativo y con un Batshuayi cada vez más integrado y que sabe tocar el balón de primeras y definir, como hizo, cuando la tiene. Wass, Soler y sobre todo Coquelin daban el callo en el centro y la defensa estaba imperturbable.

Sin embargo a partir del minuto 60 el equipo dio varios pasos atrás, el Celta varios hacia delante y el equipo tenía falta de fuelle. En un buen centro, de uno de tantos que probaron los gallegos, acabó en gol. ¿Mala suerte? Quizás, pero el VCF tuvo que haber sentenciado antes, y haber controlado los «tempos» del partido, sin dejarlo tan vivo y abierto hasta el final prácticamente.

La situación es preocupante. Y Marcelino es donde se deben poner los focos. No ha trabajado bien este inicio de temporada. El equipo hace unas cuantas cosas muy bien (en algunos partidos) pero no sabe cambiar de registro, y como nos tienen tomada la matrícula, todo es más difícil. Hay jugadores superclase (como Rodrigo, Guedes, Coquelin, Bashuayi o Kondobgia entre otros) pero da la impresión que se juega  de forma anárquica, buscando la chispa de la inspiración,  y no los frutos de las jugadas trabajadas.

Al equipo le falta poso, inteligencia, saber estar. Esto mismo lo comentaba el año pasado en estas crónicas, aún ganando gracias al estado de gracia de nuestros delanteros. Detecto falta de trabajo táctico y físico y los rivales, que nos tienen muy estudiados, nos superan sin piedad. Una autocrítica sincera por parte del técnico asturiano junto a soluciones trabajadas es lo que se requiere por su parte. Esperemos su paso adelante en el próximo partido en San Sebastián.


 

 

Ilustración del artículo vía valenciacf.com

Un comentario en “VCF 1 – CEL 1 | Cara de tontos No hay manera. Ni en el mejor partido de la temporada consiguió el VCF los 3 puntos, y mientras los puestos de arriba se alejan. Así lo analizamos.

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